PARECE TENER TIEMPO. Enrique Mármora. Poesía. 30 págs.
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PARECE TENER TIEMPO. ENRIQUE MARMORA. POESÍA.
Reseña:
Hacia fines de la década del 60 del siglo XX, Miches Foucault declaraba
la “muerte del autor”. Con esta admonición daba a entender el fin del lirismo
personalista de una literatura (y un lenguaje) centrada en las experiencias individuales de la voz
poética, para llevarla hacia el texto mismo, nuevo centro de irradiación de la intención
literaria. Años antes, el lingüista ruso Michail Bajtin, había desdoblado las funciones de la escritura
entre una subjetividad que escribe (el/la escritor/a) y aquella que aparece como efecto de la
misma: un Yo declarativo que surge como protagonista (o al menos como “punto de vista”) desde el
que cual se plasma el texto.
Los poemas de Enrique Mármora tienen el extraño mérito de eliminar ambas autoridades. Ante su
lectura, es imposible atisbar de dónde proviene la voz que escribe, y también es imposible, o al
menos difícil, quienes son los protagonistas de las aventuras narradas. Estos poemas matemáticos
habitan abstracciones propias de un geómetra, donde los precisos teoremas, declarados con
frialdad e incierta precisión, viven situaciones de paradojas y desconciertos, igualmente abstractos.
Donde podría esperarse un estilo, éste se vuelve impersonal, dónde podría buscarse un contenido,
se halla una declaración performativa. Donde se hubiera esperado una imagen, aparecen la cifra y
la figura. Minimalismo prodigioso de una aventura que se desenvuelve en secuencias recursivas,
sin derecho ni revés, sin inicio ni final, PARECE TENER TIEMPO, propone una estética elaborada y
promete futuros desarrollos de un estilo programático (en el sentido informático de término), más
aun proviniendo de un fotógrafo que, en es su escritura, elimina toda referencia visual de la
imagen –solo presente en la potente fotografía de la tapa-, y que asume un universo de palabras
inmateriales que apuntan hacia el vacío como respuesta a las insolubles contradicciones de su
tiempo.
Martín Bolaños
Santa Cruz, junio 2022
