viernes, 21 de agosto de 2026

Multiversalidad en Distopia. Descarga habilitada (solo por esta semana)

 


"En esta narración se ponen en acto diferentes planos que atañe al vínculo entre lo recordado, lo real, lo ensoñado, lo dicho (lo formado), lo no dicho (lo sin forma) y lo que se ve y se atestigua de uno y otro lado del acontecimiento. Vínculo ensayado por varios narradores que nunca son ellos
mismos. Todo comienza con una observación sobre cierto acontecimiento. Acontecimiento
experimentado por una voz atrapada entre el sueño y la memoria, algo que late en estado oscilante
en el estrecho acantilado llamado “la realidad”. El acontecimiento, como cualquier acontecimiento,
existió y no existió al mismo tiempo. En este caso es producto de un relato que describe una
alucinación dentro de la cual aparecen dos personajes: la chullpa y el zorro (que no es zorro) en un
cuerpo único localizado. Evento que es descrito en el relato por el mismo personaje que lo
vivió. Solo que al vivirlo estaba drogado, por lo que su descripción es apenas un intento de
rememorar desde la vigilia. Vigilia que no era anti sueño ya que en ningún momento estuvo nadie
dormido, sólo la sombra de la desconexión en lo informe revelado. El acontecimiento se hunde en la niebla de la memoria reconstructiva y de la experiencia de lo irreal, hundimiento en un territorio hecho con materiales boscosos y nervaduras lumínicas, donde el cuerpo toma forma de fibras encendidas y duerme en el latido de una bola de luz. La lucha desaforada y extraña entre la chullpa y el zorro, un cuerpo tomado y separado, la complicada relación entre ambos al luchar y la descripción de los efectos distorsivos dan figura al acontecimiento".

MeD, 4.

LEER MULTIVERSALIDAD EN DISTOPIA (MeD)





martes, 30 de junio de 2026

CUADERNO CARONA N10 ABRIL 2026 - MIREYA BAGLIETTO POR MONICA VAN ASPEREN

CUADERNOS CARONA / VOL.1. AÑO 2. N.9 / ABRIL 2026



Las tripas que levitan

por Mónica Van Asperen





Entré en el taller de Mireya Baglietto después de un intercambio de mensajes electrónicos que duró casi un año. Nos encontrarnos en San Telmo y agradecimos nuestras existencias, riendo nos dejamos caer en una de sus bolsas de telas.
“Y si la espera y el deseo, puf, que cuidad y qué tiempo”, me dijo Mireya, ubicándome en sus ideas rápidamente sobre el estado de permanencia en lo “núbico”.

“Cumplo 90 años y me encanta tu obra”, me dijo. Le respondí: “yo 63 y 6 y 3 son 9, justo entramos en un portal juntas a mirarnos.
Al principio, mi Yo no encontraba nada en las imágenes de Mireya y no sabía qué decir, recomponía la intención de totalidad y no espacialidad, todo el tiempo queriendo asirme a un punktum.

Recuerdo haber transitado muestras en Recoleta percibiendo panzas de luz y sus colores, con un espejo en la barbilla y mirando al revés. Ella dijo: “La Nada es justamente lo que compone mi obra”.
En su estudio hallé cerámicas emplazadas como si fueran troncos, en el medio de los mundos. Me sorprendí cuando topé con algo para adherir, ella me dijo: fui ceramista, soy, pero dejé el objeto, me hundí en las telas para seguir y dar rienda a estos espacios participativos relacionales.

En mi se filtraba como una ventana algo oculto e implicado en las escenas internas de cada persona. Me respondió: sí, percibiste bien, son relatos escritos como testimonio de la experiencia, dentro un estado muy particular, lo Núbico, creado por mí. Era una voz colectiva que completaba la imagen y es curioso encontrase con esos rumores internos.
Los espacios Núbicos fueron habitados por otros fenómenos plásticos: la música, los tambores, la lutheria, la danza etc. Las cerámicas realizadas al principio permanecían como mojones en el tiempo y disparadores de la levitación.

Observé que las costuras expuestas y las placas pegadas eran una modalidad del lenguaje que se repetía, costurones de matambres e hilos sueltos desvanecían la trama, hacían aparecer plásticos, algas u otras sombras naturales y se sostenían entre desequilibrios.
Visualmente creaban liviandad. Había también barros con dinamismos inertes que atómicamente se desprendían en partes. Núcleos en movimiento con su velocidad hacia la tensión y su inmediata disolución en el espacio. Sumaban dinámicas al estado del paisaje gravitatorio.

El taller se eleva como un cuerpo celeste le confesé; ese es también mi sentimiento, dijo y reímos. Había mucho silencio y una zona selvática, las plantas en un pulmón de manzana, atrás su depósito de muestras que eran archivos de telas, con fichas.
Volviendo a ese cosmos abovedado con costuras rústicas y visibles entre planos, experimente una ruptura entre nubes al despertar el día. Pensé durante todo este tiempo a lo largo de su vida, después de este despertar a su modo de habitar y habitarnos con su obra, este barroco, este tendedero, estas cuerdas que indicaban un anunciamiento o una señal: lloverá, o algo va a caer del cielo.

Me vino la imagen de la muestra “identidad” con Abuelas de Plaza de Mayo-1997. Y como un baño de luz borraba límites y heridas. En este dialogo me dejó claro que en el encuentro con su obra al inicio de lo Núbico, ella descubría y quitaba el campo referencial que imponen las tres dimensiones cartesianas. Me confirmó: hay una ruptura y es mía con el mundo y la percepción de otra dimensión en esta.

Tuve flashazos en mi memoria que venían de sus obras y otras obras en la historia: la danza de Matisse y sus papeles cortados que daban lugar a una nueva figuración
Otra experiencia afín fue cuando visité la Cuevas de las Manos. Mi sensación de inmensidad y humanidad volvieron a crear algo misterioso. Los bloques de piedra crecen entre si rompiéndose y dando cubos, puntas, entre fisuras; había un sello de manos, un pequeño animal adentro y fuera de la creación de la piedra, no se entendía qué sostenía qué cosa.

Me fui del taller con un cuerpo nuevo frente a una bóveda sin techo, un volumen y algo más grande que se abrió dentro de mí. Gracias, Mireya, aún permanece.


🄯 2026


miércoles, 24 de junio de 2026

Especial. Poemas y Fotografías de Fanny Novack.







La trifona

 

 Mis harapos

roídos por el tiempo.

Un tapado puesto sobre otro

Como capas de cebolla,

cubren lo que no se ve: mi alma en carne viva,

Mis huesos apolillados.

¿Qué queda de mí?

¿Que quedará?

¿Alguien comprende mi dolor?

Si soy un ciervo herido en la ciudad.

Mientras el viento abría túneles

entre las bolsas de plástico

la muerte se coló sin pedir permiso.

Desde entonces los perros de la calle me siguen.

Hablamos la misma lengua.

Sabemos del rechazo, del andar solos.

Se destiñeron mis ojos, esperando ser mirada.

Ser visible.

Ayúdenme a contemplar mi agonía

Para que esta sea más liviana

Los espejos están rotos.

Ya no me importa porque no se quien soy.

Si soy, es ser imposible.

Los animales aúllan como yo,

Ríen como yo.

 

Canto canciones de cuna

Y acaricio con manos

Que no son mis manos

A mi niña

Que no es mi niña.

Desde aquel día los papelitos cantan en mis carteras

Soles negros brillan

El único color posible.

 

Poema inspirado en Matar a Platón. Chantal M.

 

Tirado en la vereda

sobre unas bolsas de consorcio

y una almohada

improvisada

sumatoria de cartones rescatados.

¿qué soñará?

¿Estará pariendo a sus padres

Para ser otro.?

A lo lejos se escuchan

Cascabeles de

Vendedores ambulantes

En la pared leo un graffitti

“el amor no existe”.

Mientras el cualesquiera,

en su quietud

rumea palabras inteligibles.

 

Pasan a su lado como si

no existiera.

Su presencia es denunciada

por un hedor a orina penetrante.

Un perro pasa corriendo,

y salpica la sangre de las vísceras

aguardando el momento de

devorarlas.

Una paloma defeca en el rostro

sucio del linyera.

Abre los ojos,

Dos ventanas se asoman

A un mundo

Que ya no existe.

 

Miro el semáforo. Está en rojo. Cruzo la calle. Voy hasta el cajero. Debo

pagar las cuentas de fin de mes.

 

  

Poemas Breves

 

 

Uno

 

Asfixia.

 

Las palabras quedaron presas

En mi garganta.

Mis manos

Buscaron asilo en otras manos

Abrir bullicio

Para tejer nuevos silencios.

 

Dos

 

Y la angustia se había enquistado,

Desde el alma hasta mis huesos.

Tuve que exorcizarla.

Aún estoy en carne viva.

 

 

Los ojos de Bungs

 

DOS ESFERAS

DOS GALAXIAS ELIPTICAS

LOS OJOS DE BUNGS

ME OBSERVAN

ME INTERPELAN.

UN MELANCOLICO COSMOS

SE DESPRENDE DE ELLOS

QUEDA FLOTANDO

UNA DOLOROSA ESTELA.

EL HOSPITAL ES COMO

UNA FOTOGRAFIA EN BLANCO Y NEGRO.

ACARICIAR EL EXILIO

CON AROMAS PENETRANTES

Y SOLEDADES FEBRILES.

 

NADIE LO VISITA

NADIE LO ALIMENTA.

RESISTE ALLÍ,

SU CUERPO EN POSICIÓN FETAL.

ME CONFIESA:

YO TAMBIÉN NECESITO AMOR!

AL VER COMO SOSTENGO

LA MANO DE MI PADRE

ENTRE LAS MIAS.

 

Este está inspirado en un poema de Bayley, muy conocido “Es infinita esta riqueza

abandonada”.

 

Es inconmensurable esta soledad

tan visitada

este rostro no es tu rostro

ni la caridad de tu regocijo.

Al borde del mar se opone otro mar

detrás del mar hay otro cielo

otra vida

en otra vida siempre hay deseo

después de ese deseo emerge uno nuevo

tu cuerpo recorrerá nuevas geografías

nuevas geografías reescribirán nuevas historias

tu goce será mi goce

luego el goce de otra

 

y nos volveremos extraños

extranjeros

extranjeros cualesquiera

desconocidos.




lunes, 1 de junio de 2026

Dos Poemas de Ramiro Calvo

1.

Si tuve q aprender a esconder motivos

Mirar calendarios y dar respuesta

Herir el corazón del mundo

Aceptar el papel predominante 

Del esclavo

O usurero

Dependiendo de la brújula

Durmiendo a la intemperie

De todo corazón

Déjenme entonces

Llorar mi rabia

Para descubrir otro papel

El cual interpretar

Y vencer el pánico

De toda guerra

Del hombre por el hombre 

Del hombre como lobo

Del hombre hacia sí mismo

Del hombre ignorante

Ignorante de amor

Pobre hombre!

Que muere

Pudiendo ser uno solo

Sano. Libre. Eterno. 

Y nieto y abuelo al mismo tiempo. 

Y padre e hijo encarnado

En una risa susurrante

En caricias y arquetipos

En canciones de árboles y mares

En préstamos que ya no serán devueltos

Y dejarán de ser préstamos

Para ser otra cosa...

Sólo pido

Fuerza y memoria,

Fuerza para sostenernos

Memoria para no transformar-nos

la carne en crueldad...

Dios mío... Estás ahí?

o te fuiste

Resignado y triste

A otro universo

Mas compañero

Mas creativo?







2.

Podemos aceptar a Dios 

volverse Hombre 

para salvar al Hombre 

pero no podemos aceptar 

al Hombre transformarse en Dios 

para salvarse a sí mismo,

(Nos mata esta amnesia)

Y volcamos la búsqueda

En ciencias ficcionales

En falsos gurus 

que nos venden tiempo

Y nos transformamos en inofensivos

Mahatmas de Toshiba

Protestando en el lugar asignado.

(Nos anula este confort)

Luchamos causas de invernadero

Y nos llevan de la oreja

a firmar peticiones

para hacer justicia en mundos paralelos

(Ese resorte culposo)

Nuestro espíritu ha elegido 

la escencia de la carne 

para poder nombrar las cosas 

e invocar las imágenes de salvación

igualando así para adentro 

la conciencia colectiva.

Siendo doblemente 

Verdugo y redentor

Salvador y asesino

Abrazamos a usted 

Con las manos vacías

Y el corazón lleno.

Para así dejar de ser

La parte verduga 

Aunque sea un instante


🄯 2026





viernes, 13 de marzo de 2026

SOPLAR / HACER BOTELLAS

 


SOPLAR / HACER BOTELLAS

cuerpo
cuerpo
cuerpo

(no dice)
pero
se mueve

mano—
ceja
hombro

un idioma
sin lengua

ki-né-si-ca

el gesto
antes
del verbo

persona
persona

 

metro

    medio metro  

            medio miedo  
 

proxé-mi-ca

la distancia
también
habla

 

soplar

    y  

            hacer  

                    botellas  
 

aire
que toma
forma

palabra
que se vuelve
cuerpo

gesto = frase

silencio
con
hombros

espacio
entre
dos
respiraciones

 

ki

    né  

            si  

                    ca  
 

pro

    xé  

            mi  

                    ca  
 

el lenguaje
no empieza
en la boca

empieza

    acá      

(en el aire
entre
dos
cuerpos)

 

 

 

cuantos días van?